ETA cree que el acuerdo entre el PP y el PSOE tiene carácter estratégico.
      Información publicada en GARA el 15 de enero de 2001.


      ETA cree que el acuerdo entre el PP y el PSOE tiene carácter estratégico

      Considera que su objetivo principal es evitar «un proceso soberanista irreversible»

      El objetivo principal del acuerdo suscrito por el PP y el PSOE es «conseguir que no se ponga en marcha un proceso soberanista irreversible en Euskal Herria». Esa es al menos la lectura que de este pacto realiza ETA en el número de diciembre de su publicación «Zutabe». Aunque reconoce que pueden existir dos tácticas respecto al PNV, afirma que el PP y el PSOE «son las dos caras de una misma moneda» y que el acuerdo firmado por ambas fuerzas tiene un carácter estratégico. GARA | DONOSTIA

      ETA considera que, al cumplirse un año del final del alto el fuego y la reactivación de la lucha armada, se está produciendo una «remodelación de la situación política general». Así lo constata en el número de diciembre de su publicación "Zutabe", a la que ha tenido acceso este diario.

      En el análisis sobre la situación política que se recoge en este documento, destaca la lectura realizada sobre la posición del Estado español respecto a Euskal Herria y muy especialmente sobre el acuerdo suscrito el 12 de diciembre por el PP y el PSOE, que la organización armada califica de «acuerdo estratégico».

      ETA interpreta que los intereses económicos y políticos que representan PP y PSOE se sustentan sobre dos cuestiones básicas: su posición en la Unión Europea y la consecución de un «nuevo equilibrio interno» para poder superar las tensiones dentro del Estado español.

      A su juicio, el objetivo principal de «esta maniobra política» reside en «conseguir que no se ponga en marcha un proceso soberanista irreversible en Euskal Herria», ya que «ahí se encuentra precisamente el riesgo más importante para sus dos cuestiones básicas. Si en Euskal Herria ­ahonda ETA­ se pone en marcha un proceso soberanista, el peso de España en la Europa unida se vería reducido y, al mismo tiempo, pudiera producirse un ''efecto-dominó'' que cambiaría completamente la cohesión interna del Estado español».

      Una vía con dos tácticas

      En este contexto y con la pretensión de «mantener a Euskal Herria dominada política, económica y culturalmente», el Estado está utilizando, en opinión de la organización armada, «una sola vía con dos tácticas diferentes: el PP y el PSOE son las dos caras de esa misma moneda».

      En el caso del PP, ETA cree que representa «la vía de la gestión directa del poder institucional» y que pretende «recuperar el terreno cedido en estos veinte años de marco autonómico», en ámbitos tales como el euskara, la educación o los instrumentos económicos.

      «En la otra cara de la moneda» el análisis expuesto sitúa al PSOE, que prefiere la fórmula empleada en la «transición» al entender que, aunque se respeten algunos ámbitos que favorecen la supervivencia de Euskal Herria, ese camino es el mejor para «españolizar o vasco-españolizar a la ciudadanía vasca». Para que esa vía sea realmente efectiva, considera ETA, «es imprescindible que el PNV guarde su cota de poder para que la ciudadanía conjugue sin contradicciones una práctica española y un sentimiento abertzale».

      Dentro de estas consideraciones generales, ETA interpreta que ambos partidos firmaron el nuevo pacto como consecuencia de la «crisis sufrida» en los últimos meses, después de que tras el atentado contra el general y magistrado del Tribunal Supremo Francisco Querol, registrado el 30 de octubre, comenzaran a escucharse «las primeras voces críticas con la estrategia represiva del PP, tanto en España como en Europa». Tras recordar también la acción que costó la vida al ex ministro Ernest Lluch y las voces que desde un sector del PSOE se levantaron a favor de recuperar el consenso con el PNV, el texto de ETA afirma que el PP vivió momentos difíciles, si bien «hay que reconocer que ha conseguido cerrar esa crisis en muy poco tiempo a través de la firma del acuerdo con el PSOE». Cree que Aznar ha contado a su favor con la debilidad y las contradicciones internas del partido de Zapatero.

      Para ETA, tal y como están la cosas, «los poderes españoles han dejado muy poco margen de maniobra al PNV», lo que ha dificultado enormemente la apuesta de un pacto con el PSE en Gasteiz antes de que se celebren elecciones. «La situación más difícil de las últimas décadas» que, en su opinión, atraviesa el partido jeltzale es consecuencia de «no haber respondido claramente a la cuestión fundamental que se le formuló con la iniciativa de setiembre del 98: elegir entre Euskal Herria y España».

      Crítica a Román Sudupe

      En referencia al mundo del PNV, el "Zutabe" de diciembre dedica un apartado especial a analizar y criticar en duros término el discurso realizado el pasado 2 de octubre por el diputado general de Gipuzkoa, Román Sudupe.

      El texto denuncia especialmente la defensa que Sudupe hace del Estatuto al afirmar que el mismo no está muerto y hay que desarrollarlo. «Es triste e insultante al mismo tiempo ver que de nuevo el PNV no tiene valentía para afrontar la reconstrucción de Euskal Herria y que de nuevo se agarra al autonomismo decadente», concluye ETA.

      Dos atentados ocultados por las FSE

      GARA | DONOSTIA

      El "Zutabe" de ETA hace referencia a los atentados realizados por la organización armada últimamente, algunos de ellos aún sin reivindicar oficialmente. Destaca el hecho de que el boletín recoja que las Fuerzas de Seguridad del Estado han silenciado acciones armadas llevadas a cabo en Nafarroa. En concreto, la publicación de referencia dice textualmente: «Ha habido acciones en Iruñea, Altsasu, Zentroniko y Bakaiku, algu- nas consumadas y en dos ocasiones ocultadas por las fuerzas policiales».

      En este apartado, ETA hace constar la repercusión del atentado contra Ernest Lluch y se hace eco de las reacciones que calificaban al ex ministro como un hombre de diálogo y proclive a tender puentes. Afirma que lo que realmente defendía Lluch, «favorable a un supuesto diálogo», era una «Euskal Herria dividida y dominada por España. Para ello ­agrega el texto­, apostaba por estrechar lazos entre el PSOE y el PNV para arrastrar a éste a una colaboración decidida con el Estado».

      De su publicación se desprende que para ETA son especialmente reseñables algunas de las reacciones habidas en Euskal Herria con motivo de aquel atentado, que califica de «síndrome de ''colonizados''». Según ETA, que se refiere a Lluch como «miembro del Gobierno del GAL» y recuerda que el PSOE no dudó en utilizar todos los instrumentos represivos, el ex ministro quiso jugar con su posición de los últimos tiempos el papel de «policía bueno».

      Contra periodistas

      Entre los atentados a los que hace alusión hay dos, ambos frustrados, que encuadra en «el apartado de medios de comunicación». El primero de ellos se refiere al dirigido contra los periodistas Aurora Intxausti y Juan Palomo, y el segundo al que tenía como objetivo al abogado José María Muguruza, a quien ETA relaciona con el Consejo de Administración de la editorial de "El Diario Vasco". En el caso de Muguruza, que recibió un paquete-bomba, se hace constar su condición de vicepresidente del Banco Guipuzcoano y que «como decano del colegio de abogados intentó ocultar ­asegura­ las torturas» a Fernando Elejalde.

      Índice home